Valió la pena que pidiera el pasaporte y se embarcara a la aventura. Fue cuartofinalista en el Grand Slam de Melbourne. Un resultado que ha mejorado en casa, en el US Open.
Un resultado inesperado porque entre un éxito y el otro medían muchos torneos en los que no fue capaz de encadenar más de dos triunfos seguidos.
En Nueva York ha vuelto ese poderoso sacador de 240 km/h. Un zurdo que se ha hecho merecedor del título de nuevo héroe americano porque conecta con la grada, especialmente el show que tanto gusta por esas tierras. Potencia y gestualidad. Un torrente de emociones que engancha.
Había pasado desapercibido por la mayoría, hasta que sus continuos avances generaron la expectación de saber por qué celebraba de una manera tan peculiar sus victorias. Con un gesto más bien vetusto para estos tiempos en que los jóvenes conviven con los últimos avances tecnológicos.

Ben Shelton, semifinalista del US Open Charles Krupa / LaPresse
Él simula una llamada con un teléfono fijo que hay que descolgar y colgar. Había dimes y diretes sobre el significado, él mismo aclaró su significado. Y no tuvo ningún reparo en conceder el copyright a otro atleta estadounidense. No es una ideal original suya, sigue los pasos de todo un campeón del mundo como Grant Holloway, el actual rey de los 110 metros vallas.
"Creo que ha ganado el mundial tres veces consecutiva. Le encanta hacer esto cuando gana, y muchos otros compañeros de equipo empezaron a hacerlo también después", relata Shelton. Él se apuntó: "La primera vez que lo vi fue porque tengo amigos de atletismo en la Universidad de Florida, donde vivo".
Fue campeón NCAA por equipos en 2021 e individual 2022 con esa universidad, bajo la dirección de su padre, Bryan Shelton, un ex jugador ATP que ha vuelto a tomar las riendas técnicas de su hijo, que acabó en el mundo de la raqueta pese a que primero le tentó ser quarterback.
Tomó ese gesto, le dio su propio significado. "Así era nuestro teléfono de casa en Atlanta (donde nació). Si quería hablar con mis amigos o llamar a su casa para saber si querían salir o jugar a fútbol (americano), hacía eso". Levantar el teléfono, hablar y colgar.
"Eso es lo que es para mí. Me conecta con mis amigos en casa", sentenció.



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