Durante la reunión, el pontífice obsequió a Clinton una estatuilla de una mujer sosteniendo una paloma, mientras que el exmandatario le regaló una bandeja de porcelana personalizada con el sello presidencial de EE.UU. Asimismo, agradeció a Francisco por todo lo que ha hecho por la Iglesia y el mundo, además de entregarle una nota personal, informa la agencia CNA.

Según el medio, Bill Clinton, que se desempeñó como presidente de EE.UU. de 1993 a 2001, actualmente centra sus esfuerzos en la filantropía y asuntos públicos. Durante su periodo en la Casa Blanca, visitó el Vaticano en junio de 1994, cuando fue recibido por el papa Juan Pablo II.

Al final del encuentro, Francisco se asomó brevemente para saludar a los guardias de seguridad y al séquito que acompaña al exmandatario en su viaje por Roma y Europa, que durante la reunión realizaron un tour por la Santa Sede.