El pontífice, de 88 años, "tiene la intención de asomarse en el Hospital Agostino Gemelli de Roma para saludar y bendecir al final del Ángelus de mañana, que se pronunciará por escrito como en semanas anteriores", ha anunciado la sala de prensa del Vaticano.

En una rueda de prensa, los médicos, además, aseguran que el papa tiene que continuar recuperándose durante los próximos dos meses. De hecho, su capacidad de habla se ha visto afectada tras 37 días ingresado. "Necesitará reposo al menos dos meses, rehabilitación y medicación", han indicado.