“Una terrible violencia que ha sembrado tanta muerte y violencia”, agregó. Los choques entre reclusas pandilleras de esta cárcel, en las afueras de Tegucigalpa, dejaron el martes 46 fallecidas. De acuerdo con las autoridades, reclusas de la pandilla Barrio 18 irrumpieron y dispararon con armas de grueso calibre en el edificio donde se ubican sus rivales de la Mara Salvatrucha (MS-13) y posteriormente le prendieron fuego.

En su oración del domingo, el papa invocó a la virgen hondureña de Suyapa, para que “ayude de corazón a abrirse la reconciliación y a dar espacio a una convivencia fraterna, incluso dentro de las cárceles”. El país centroamericano tiene uno de los mayores niveles de violencia penitenciaria del mundo.

Honduras, junto a sus vecinos El Salvador y Guatemala, conforma el denominado “triángulo de la muerte”, plagado de pandillas o maras que controlan el tráfico de drogas y el crimen organizado.

Fuente: AFP