Su reaccin, sin embargo, fue contundente.

Aunque la ciencia descubri la bacteria causante de la peste en 1894 gracias al bacterilogo Alexandre Yersin, el sumo pontfice decret medidas sanitarias que, segn investigadores, contribuyeron a que la letalidad en Roma fuera mucho menor que en otros lugares afectados por la misma epidemia.

Segn un estudio del historiador italiano Luca Topi, profesor de la Universidad de Roma La Sapienza, entre 1656 y 1657 la peste mat al 55% de la poblacin de Cerdea, la mitad de los habitantes de Npoles y al 60% de los residentes de Gnova.

En Roma, en cambio, murieron 9.500 personas de un total de 120.000, menos del 8%. Estos datos fueron publicados en una revista cientfica italiana en 2017.

Se calcula que distintas olas de la peste arrasaron con cerca de la mitad de la poblacin europea.

Cuando llegaron los primeros reportes de muertes por la epidemia en el entonces reino de Npoles, Alejandro VII llevaba un ao como pontfice.

Representacin pictrica de la peste en Italia. Getty Images Diversas olas de la peste mataron a casi la mitad de la poblacin europea.

El papa no era slo el lder del catolicismo. Si hoy es el soberano del diminuto estado del Vaticano, en aquella poca mandaba sobre los llamados Estados Pontificios, que comprendan Roma y buena parte de los alrededores; prcticamente todo el centro de la Italia actual.

Esta fascinante historia cuenta cmo muchas de las restricciones que se aplican hoy contra la pandemia de coronavirus dieron resultado en Roma contra la peste hace 400 aos.

Cules fueron las medidas del papa?

Dentro de los dominios papales, el brote ocurri entre mayo de 1656 y agosto de 1957.

Tan pronto como llegaron las primeras noticias de la peste a Roma, Alejandro VII puso n alerta al Congreso de la Salud, que haba sido creado en un brote anterior.

Las medidas de contencin se implementaron gradualmente, segn la situacin se volva ms peligrosa.

El 20 de mayo se promulg un decreto que suspenda todo comercio con el reino de Npoles, que ya se encontraba muy afectado.

Cuadro del siglo XVII de la Plaza de San Pedro en El Vaticano. Getty Images En el siglo XVII, el papa era la mxima autoridad en los Estados Pontificios, que comprenda la regin de Roma y alrededores, prcticamente todo el centro de la actual Italia.

La semana siguiente, el bloqueo se extendi y se prohibi la entrada a Roma de cualquier viajero que viniese de all.

El 29 de mayo, en la ciudad de Civitavecchia, ubicada en los Estados Pontificios, se registr la llegada de la peste e inmediatamente se impuso la cuarentena.

"En los das y meses siguientes, se aislaron muchas otras localidades de ese territorio", detalla el historiador Topi en su artculo.

En Roma, la decisin fue radical: se cerraron casi todos los portones de acceso a la ciudad. Solo ocho permanecieron abiertos, pero eran protegidos las 24 horas del da por soldados supervisados por "un noble y un cardenal".

A partir de entonces, cualquier entrada deba ser justificada y registrada.

El 15 de junio Roma tuvo su primer caso: un soldado napolitano que muri en un hospital. Las normas se endurecieron an ms.

El 20 de junio se implant una ley que obligaba a los ciudadanos a informar a las autoridades en caso de conocer algn paciente.

Posteriormente, un nuevo dispositivo papal comenz a obligar a cada prroco y sus asistentes a visitar, cada tres das, todas las casas de sus distritos electorales para identificar y registrar a los enfermos.

Luego corri la noticia de otra muerte, esta vez un pescador de la regin del Trastvere.

"Los familiares de la vctima tambin se infectaron y muchos murieron", cuenta Raylson Araujo, estudiante de teologa de la Universidad Catlica Pontificia de Sao Paulo, Brasil, quien tambin investig el asunto.

La primera idea fue intentar aislar la regin.

Ilustracin de Alejandro VII. Dominio Pblico Alejandro VII impuso medidas graduales hasta llegar al confinamiento total.

"El papa tambin era la autoridad civil. Conforme la epidemia comenz a extenderse, implement medidas de aislamiento. Tras prohibir el comercio con Npoles, decret otras reglas de distanciamiento social: prohibi reuniones, procesiones y todas las devociones populares", dice Araujo.

El endurecimiento de las medidas fue gradual hasta llegar al confinamiento total.

"Conforme pas el tiempo, el papa adopt nuevas prohibiciones. Las congregaciones en la iglesia fueron suspendidas, las visitas diplomticas tambin, al igual que encuentros religiosos y reuniones pblicas, se vigilaron los caminos", enumera Araujo. "Se suspendieron todas las aglomeraciones civiles".

"Se prohibieron diversas actividades econmicas y sociales. Se cancelaron las fiestas y ceremonias pblicas, civiles y religiosas", dice el seminarista Gustavo Catania, filsofo del Monasterio de So Bento de Sao Paulo.

Plaza de San Pedro vaca por las restricciones en Roma. Getty Images Al igual que con la pandemia de coronavirus, en el siglo XVII se prohibi asistir a celebraciones religiosas en Roma.

"Se suspendieron los mercados y se ech a algunas personas que vivan en la calle porque podan ser causa de contagio. Se prohibi el cruce nocturno del ro Tber".

El papa tambin determin que nadie deba ayunar, con el objetivo de que la poblacin se alimentanse y mantuviese as ms saludable por si se contagiaba.

A todos aquellos que tuvieran al menos una persona infectada en la familia se les prohibi salir de casa. Para arantizar la asistencia, Alejandro VII separ a los sacerdotes y mdicos en dos grupos: los que tendran contacto con los enfermos y los que no, quienes atenderan al resto de la poblacin.

"Preocupaba que los sacerdotes se convirtieran en vectores de la enfermedad", dice Araujo.

"Los mdicos tenan prohibido huir de Roma", dice Catania, sealando que muchos teman infectarse.

Como los pacientes estaban aislados, se cre una red de apoyo a la poblacin.

"Haba una previsin de ayuda econmica para las familias que no podan salir de casa y algunas personas reciban comida por la ventana", dice el seminarista.

En los meses de octubre y noviembre, cuando la incidencia de la enfermedad era mayor, incluso se prevea la pena de muerte para quienes infringieran las normas.

Negacionistas y noticias falsas

Sin embargo, no todos admitan la gravedad de la situacin.

Hubo quienes la desdearon y hasta difundieron bulos.

"Se acus al papa de inventar la enfermar para su propio beneficio y para ganar popularidad", comenta Mirticeli Medeiros, investigadora de la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.

Protestas negacionistas en Roma por la pandemia de coronavirus. Getty Images Como tambin ha sucedido en esta pandemia, hubo negacionistas en aquella poca que no admitan la existencia de la enfermedad.

"Muchos no queran que el pontfice adoptara estas medidas para no alarmar a la poblacin", complementa.

Hasta sus colaboradores ms cercanos le aconsejaron que no lo hiciera. Teman que, desde el momento en que se hizo pblica la gravedad de la situacin, a travs de decretos y divulgaciones, la economa comenzara a sentir los efectos de este tipo de postura. Pero el papa fue firme y cumpli con su poltica de salud".

Araujo compara esos hechos del siglo XVII con el "movimiento de hoy y la resistencia popular" para aceptar la gravedad de la pandemia de coronavirus.

"Comerciantes aconsejaron al papa que no adoptara las medidas, porque el cierre perjudicaba el comercio y la cosecha", comenta el investigador.

"Hubo grupos que acudieron a l para pedirle que no promulgara ms medidas de aislamiento. Queran maquillar y tapar la situacin para que no se extiendera el pnico y cerraran los comercios", contina Araujo.

Hay informes de que un mdico divulg bulos sobre las verdaderas motivaciones del encierro.

"Hizo correr la voz de que tras las decisiones de este papa haba intereses polticos", dice el historiador Victor Missiato, profesor del Colegio Presbiteriano Mackenzie de Braslia.

"Fue acusado de difamacin y termin condenado a trabajar en un hospital, dedicado a curar la peste".

Victoria contra la enfermedad

Cuando se resolvi el brote en 1657, la celebracin estuvo a la altura.

Alejandro VII demostr el renacimiento de la Iglesia con monumentos que hasta hoy marcan El Vaticano, como el conjunto de columnas de la plaza de San Pedro, del escultor y arquitecto barroco Gian Lorenzo Bernini.

Columnas de Bernini en la Plaza San Pedro. Edison Veiga Las obras del papa Alejandro VII marcaron el aspecto de El Vaticano hasta hoy.

"En ese periodo era muy comn que los papas visibilizaran su soberana y poder. Los grandes monumentos de Roma de esa poca fueron construidos con esa motivacin", contextualiza Medeiros.

"Como el caso de la Fuente de los Cuatro Ros de la Piazza Navona, la Fontana di Trevi y otros".

"Alejandro VII era un apasionado del arte y amigo de Bernini. Su comienzo como papa estuvo marcado por la peste", explica.

"La forma que encontr de apagar aquel periodo sombro fue invirtiendo en obras colosales. Las columnas de San Pedro representan los brazos abiertos de la Iglesia. La baslica de San Pedro fue restaurada como smbolo de poder temporal, no solo espiritual".

Otros casos

Este no fue el nico momento histrico en el que la Iglesia, en el pasado, cerr sus puertas por brotes y epidemias.

"Hubo otros casos en algunas dicesis de Italia, especialmente en el siglo XIX durante la epidemia de clera", recuerda Medeiros. "Entonces se tomaron medidas restrictivas similares".

Grabado de un mercado durante la epidemia de clera en Italia. Getty Images Durante la epidemia de clera en el siglo XIX la iglesia tom restricciones similares en Italia.

Por otro lado, la experta recuerda que en el brote de peste del siglo XIV ocurri "todo lo contrario".

"El papa Clemente VI, aislado en el palacio pontificio de Avin, en Francia, no pareca muy preocupado por lo que suceda fuera de los muros de su casa", apunta la investigadora.

"En esa poca la enfermedad era un castigo divino y se producan procesiones y otras aglomeraciones para intentar, segn la mentalidad religiosa, de superar el mal".

En el siglo anterior, la regin de Miln se vio muy afectada por la plaga. El cardenal arzobispo Carlo Borromeo tambin estableci estrictas medidas sanitarias en su circunscripcin.

"Propuso una cuarentena general y se decret a la gente a quedarse en casa hasta resolver la situacin. Solo podan irse los que asistan espiritual y materialmente a la poblacin.

El investigador dice que incluso las misas se celebraban "a distancia".

"Un cura iba a la esquina y celebraba en la calle. Los fieles miraban desde sus ventanas", explica.

Fe en la ciencia

Al analizar estos episodios del pasado, a menudo similares a los de hoy, hay que tener en cuenta que entonces la ciencia no se valoraba tanto como hoy y que la religin y la poltica estaban muy entrelazadas.

"En el siglo XVII, el absolutismo era muy fuerte en Europa y estaba ligado al poder de la Iglesia. El poder poltico y el poder religioso estaban muy mezclados", explica Missiato.

"En ese momento, la revolucin cientfica an no se haba extendido a las diferentes sociedades del mundo europeo. La creencia en lo divino como entidad definitoria de la paz y el caos todava se vea como el camino hacia la salvacin".

Por eso el encierro impuesto por Alejandro VII es tan relevante.

"Lo que pas muestra un alineamiento entre fe y ciencia, una fe con los pies en la tierra", dice Araujo.