Durante el allanamiento realizado los intervinientes encontraron una bolsa de arpillera con huesos, los cuales fueron encargados a antropólogos forenses para el correspondiente análisis.

Este caso inicialmente era investigado por la fiscal Sonia Galeano, pero teniendo en cuenta las conexiones con personas ligadas al narcotráfico, fue derivado a la unidad de Crimen Organizado.

Según los investigadores, el principal sospechoso de la desaparición de Amarilla es el líder narco González, quien está actualmente prófugo. Se lo busca en el marco de la causa por tráfico de drogas en el caso Espantajo II.

Los datos de la señal de GPS del teléfono de Amarilla lo ubican en la vivienda allanada en la víspera, que está a nombre de Zunilda Ferreira, imputada en el caso Pavo Real y esposa de González.

Una información recabada por los investigadores expone que Amarilla había mencionado el 18 de octubre 2022 – último día que fue visto por su familia – tenía que solucionar un problema que tenía con Cristhian Francisco González.