En una sesión del Legislativo, se quejó de que los debates en el Parlamento señalaron que "todas las responsabilidades deben ser asumidas por el primer ministro".

El evento, programado para realizarse entre el 23 de julio y el 8 de agosto, ha sido criticado por autoridades, ex deportistas y por la población, que citan preocupación por el avance del coronavirus en Japón.

Incluso con las protestas, las autoridades siguen garantizando la realización de los Juegos Olímpicos.

Los espectadores extranjeros no podrán ver los partidos.

Los organizadores finalizarán los planes para el público antes de finales de este mes.