Así, miembros de varios sectores de la sociedad civil de El Salvador marcharon desde la Plaza Divino Salvador del Mundo hacia el Parlamento en señal de desaprobación frente a unas leyes que, tal y como han denunciado, atentan contra el país, según informaciones del diario La Prensa Gráfica.

El juez Jorge Guzmán, que fue recusado del caso El Mozote, expresó que "se trata de una injuria a través de redes sociales y programas de televisión, donde se les atribuyen hechos de corrupción". La reforma judicial obliga a los jueces y magistrados mayores de 60 años o con más de 30 años de servicio a retirarse.

Para muchos de ellos esto supone una traición de la Corte Suprema de Justicia hacia sus propios jueces. "Aquí se han aprovechado de la necesidad de los compañeros a un retiro digno y los han obligado a renunciar. Ceder a la fuerza no es un acto de voluntad, es un acto de necesidad, y ellos lo han hecho por necesidad", ha aseverado Guzmán.

El secretario general del Sindicato de la Corte Suprema de Justicia, Stanley Quinteros, ha denunciado la existencia de retenes militares y policiales para detener los autobuses con personas de distintas zonas que pretenden sumarse a la marcha.

Sin embargo, Quinteros aseguró que no se detendrán a pesar del despliegue de la Unidad de Mantenimiento del Orden, que ha detenido en gran medida el avance hacia el Parlamento.

Por su parte, el Sindicato de Trabajadores de la Salud (Sitrasalud) también mostró su oposición a las medidas del Ejecutivo. Ana Gladys Leiva, representante del gremio, ha asegurado que buscan denunciar la falta de transparencia en la gestión de los fondos públicos y las condiciones "inhumanas" a las que son sometidos los trabajadores sanitarios.

Entre tanto, el presidente Bukele ironizó las protestas en su contra a través de su cuenta en Twitter.