La mujer relató a radio Monumental cómo comenzó su pesadilla tras acudir a la vivienda del imputado para trabajar como empleada doméstica. A la semana, el hombre le propuso una relación sentimental que rápidamente se convirtió en un presunto calvario de aislamiento extremo y severas agresiones físicas.

“Empezó a ser violento, me sacó el teléfono, me prohibió hablar con familiares y me comenzó a pegar. Me encerraba en la pieza 3 días sin comunicación. Logré comunicarme con una prima que me rescató, pero ahí comenzaron las amenazas de muerte hacia mi familia y de secuestrar a mi hermana”, reveló la víctima.

Bajo un clima de constante terror, la mujer aceptó viajar con Morán a Argentina. Durante el trayecto, el nivel de agresividad escaló. En un peaje camino a Buenos Aires, el hombre, siempre conforme a la versión de la entrevista, habría desenfundado una pistola y la amenazó: Si hablás, te mato acá y luego me matan”.

También contó que, en un hotel de Mar del Plata, el agresor supuestamente le arrebató el teléfono y se hizo pasar por ella para responder los mensajes de su familia. “Agarró una navaja, me la puso en el cuello y me dijo: ‘Esta vez no te vas a salvar’. Logré abrir la puerta del hotel, salí corriendo y grité hasta que la gente salió a auxiliarme”, rememoró Ana.

Las declaraciones de la víctima coinciden con los hallazgos realizados por la Fiscalía y el Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional durante el allanamiento a la lujosa residencia de Morán en San Bernardino.

En la propiedad, los intervinientes descubrieron una habitación acondicionada como estudio de filmación, con luces, cámaras, mesas exhibidoras, prendas íntimas con rastros de sangre y juguetes sexuales.

La víctima confirmó que el sospechoso utilizaba tecnología oculta para registrar a las mujeres sin su consentimiento. “Me pasó un video mío en la habitación y yo en ningún momento vi una cámara allí. Muchas veces me daba cuenta de que había algo raro, que grababa cosas. Me amenazó con publicar videos íntimos si no volvía con él”, sostuvo.

Sospecha de red de trata de personas

Las autoridades policiales, encabezadas por el comisario Humberto Aquino y el comisario Juan Pereira, sostienen la hipótesis de que Ariel Fernando Morán forma parte de una red transnacional dedicada a la captación de menores de edad, producción de material explícito y posterior traslado a la Argentina.

Actualmente, el ciudadano argentino se encuentra imputado por coacción grave y violación de la patria potestad, con pedido de prisión preventiva por parte del Ministerio Público mientras avanzan los peritajes a las evidencias e imágenes incautadas.