La niña, que llevaba una camiseta rosa con la palabra ‘Amor’estampada, se encontraba en la parte delantera de la sala junto a su madre, señala La Vanguardia de España.
De repente, la pequeña se escabulló de ella y saltó encima del gran escenario de mármol, donde empezó a moverse de forma tranquila frente al Papa y toda la multitud.
El Pontífice hizo señas a la seguridad para que no molestaran a la niña, que regresó con su madre, quien trató de mantenerla quieta, pero se escapó de nuevo y volvió al escenario,atrayendo los aplausos de la multitud de la sala de audiencias del Vaticano.
“Esta pobre niña es víctima de una enfermedad y no sabe lo que está haciendo”, dijo Francisco al final de la audiencia, que duró más de una hora.
“Pregunto una cosa y todos deberían responder en su propio corazón. ¿Recé por ella cuando la vi? ¿Recé para que el Señor la sane y la proteja? ¿Recé por sus padres y su familia?”, cuestionó.
“Cuando vemos a una persona que sufre, debemos rezar. Esta situación debería ayudarnos a hacer siempre esta pregunta”, señaló el Pontífice.
El año pasado, el Papa permitió que un niño con autismo se paseara por el escenario sin ser molestado.



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