Aunque los infectados no viajaron a ningún lado, la cepa tuvo que ser traída de alguno de los muchos paraguayos que viajaron de vacaciones al Brasil, añadió Martínez, diciendo que “la cepa de Manaos es más contagiosa, tenemos circulación comunitaria y si con esta variante corre más rápido, imagínense lo que puede pasar. En este momento, es muy difícil estar 100% alerta; el virus está en todos lados”.

Según el viceministro, el gran problema es quedarse sin respuesta para los pacientes que estén en terapia intensiva, debido a la velocidad de contagio y peligrosidad de la cepa brasilera. Para colmo, “nuestros médicos no dan más, los hospitales están llenos. Si no colaboramos, no vamos a mejorar”.