El operativo fue ejecutado en conjunto por el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) Sur y el Batallón de Inteligencia Militar (BIMI), bajo la coordinación del Ministerio Público.

Según informaron los intervinientes, durante la quinta jornada de intervención, eliminaron 14 hectáreas de plantaciones ilegales distribuidas en ocho parcelas, además de incautar y destruir 100 kilogramos de semillas. En esta fase, se logró sacar de circulación un total de 42.000 kilogramos de marihuana.

El impacto económico de esta jornada fue significativo, con pérdidas estimadas en 1.260.000 dólares en el mercado nacional y hasta 6.300.000 dólares en el mercado internacional.

Sin embargo, los resultados más contundentes se registraron al cierre de las cinco jornadas de erradicación. En total, fueron destruidas 70 hectáreas de cultivos ilícitos, se incautaron 100 kilogramos de semillas y se logró retirar del circuito ilegal unas 210 toneladas de marihuana.

Estas acciones representan un duro golpe financiero para las redes del narcotráfico, con un lucro cesante estimado en 6.300.000 dólares a nivel local y hasta 31.500.000 dólares en el mercado extranjero.

Además, los uniformados destacaron que con la destrucción de cada kilogramo de marihuana se evita la circulación de entre 2.000 y 3.000 dosis de cannabis, lo que refleja el impacto directo de este tipo de operativos en la reducción del consumo y la distribución de drogas.

El procedimiento forma parte de una estrategia sostenida de lucha contra el narcotráfico en zonas boscosas y de difícil acceso, donde grupos criminales suelen instalar cultivos ilegales aprovechando la cobertura natural.