Adolfo Martín Sánchez, Cámara Paraguaya de Distribuidoras de Combustibles (Cadipac), señaló que esta es la cuarta vez en toda la historia del petróleo que se registran picos tan altos, con la diferencia de que en esta ocasión superó los límites respecto a las demás veces, a lo que se suma la incertidumbre sobre cuándo se normalizará el tablero.
“No sabemos si bajará dentro de 2, 3 o 5 meses. El problema es gigante, no solamente por una posibilidad de desabastecimiento, sino que todos los países están tomando medidas, muchos de ellos bajando el impuesto al combustible para poder paliar un poco esta gran diferencia”, explicó Sánchez, en una entrevista con Abc Tv.
La guerra comenzó el 28 de febrero, recordó, al tiempo de señalar que, desde el 27 hasta ayer 20 de marzo, los precios han subido G. 3.800, mientras que los emblemas hicieron ajustes de 1.600 como máximo.
Detalló que el heating oil de NY, diésel de referencia,, el día antes de la guerra estaba 254 centavos por galón, pero ayer tocó los 467 CPG, lo que equivale al 85 % de incremento.
Para Cadipac, necesariamente se tendrá que bajar el impuesto, de lo contrario, todas las empresas subirán sus precios de manera inmediata, lo cual tendrá un impacto más grande que resignar temporalmente el tributo, ya que repercutirá en la canasta básica y en otros precios. “Todo va a comenzar a subir, entonces, la manera que esto no suba de una vez es esa (bajar el impuesto)”.
Desde la óptica de Sánchez, no solamente caerán los pequeños distribuidores, sino que puede ocurrir un desabastecimiento, ya que nadie querrá comprar combustible para venderlo a un precio inferior al correspondiente.
“Ahora lo mejor es cerrar y no perder porque lo que vendas estás perdiendo por litro una barbaridad”, afirmó. Para Cadipac, la propia Petropar está perdiendo al no ajustar sus precios, pues, el costo actual es de G. 9.380 el litro.



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