El Viceministerio del Transporte había establecido medidas especiales para evitar reguladas durante la semana santa. Supuestamente durante este lunes debía iniciar una frecuencia 10 minutos entre cada unidad, de 5:00 a 7:00.
Los empresarios se burlan de estas disposiciones y hacen esperar por horas a los usuarios desesperados por llegar a sus puestos de trabajo.
En las paradas se observa a grupos de hasta 100 personas aguardando alguna unidad que los acerque a destino.
La situación empeora porque por las restricciones sanitarios los pocos micros que circulan sólo pueden llevar pasajeros sentados.



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