Brasil se ha comprometido desde 1973 a comprar todo el excedente de energía de nuestro país para la viabilidad del proyecto de Itaipú, y aunque este no aparece dentro del Tratado Binacional explícitamente, si se encuentra en el documento adjunto bajo la “nota de reversión número cinco”, la cual ahora estaría bajo revisión.

En estos momentos hay un desacuerdo importante sobre el valor del arancel, y son las autoridades brasileñas las que están considerando “denunciar” el acuerdo, informando por ende al Paraguay que prefieren romperlo. Esto, de darse, sería un hecho inédito en la relación entre ambas naciones, al borde según Folha de un incidente diplomático.

Paraguay ha metido presión negándose a firmar un acuerdo que permitiría a Itaipú operar de manera administrativa hasta alcanzar un consenso respecto a la tarifa. Sin embargo, el director general de la Binacional en Brasil, Enio Verri, ha negado que todo esto se trate de una respuesta brasileña a las últimas acciones paraguayas, y dijo que la discusión debe darse en el marco del debate por el Anexo C.

Dentro del entorno de Lula, según Folha, la situación estaría creando división, ya que mientras unos afirman que sería más ventajoso comprar energía en el mercado libre, otros se mantienen en seguir con el acuerdo con Paraguay.