Según los intervinientes, el piloto se vio forzado a aterrizar en una pista de tierra después de que la aeronave fuera interceptada por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB). La ciudad de Araraquara, en São Paulo, fue el destino final de la droga incautada.

La avioneta, que provenía de Paraguay, fue detectada por equipos de seguridad y monitoreada hasta el momento de la interceptación. El piloto, al percatarse de la presencia de las autoridades, realizó un aterrizaje forzoso en una pista de tierra.