Como muestra de agradecimiento, los futbolistas -tras regresar de su entrenamiento- salieron a saludar a la fanaticada, que realizaba lo que se conoce como un "banderazo”, es decir cantaban y agitaban banderas en muestra de aprecio. "Queremos saludar a la gente y nos comenzaron a meter puñete”, dijo Gallese al rememorar el episodio ante los medios. Los jalones y empujones con los agentes lo dejaron no solo muy molesto, sino también con su casaca rota.

De acuerdo a lo que dicen testigos y se ve en videos, los deportistas cruzaron el perímetro de seguridad demarcado por las fuerzas policiales españolas precisamente para acercarse a los aficionados. Entonces los agentes antidisturbios indicaron a los jugadores que retrocedieran hacia el hotel, desatándose un enfrentamiento con empujones y manotazos en el que se involucraron policías, miembros de la delegación peruana y aficionados.

Pedro Gallese, Álex Varela y Yoshimar Yotún fueron algunos de los seleccionados de Perú que participaron en la inusual gresca. "Tranquilos, son jugadores”, gritaba alguien mientras los empujones iban de lado y lado. Incluso algunos policías intentaban tranquilizar a sus propios compañeros, en medio de una situación bastante confusa que terminó con el portero Gallese detenido, y recién puesto en libertad -sin cargos- a las 3 de la madrugada de este martes 28 de marzo.

El Ministerio de Exteriores de Perú expresó su preocupación por lo sucedido, y aseguró que "solicitará el esclarecimiento de los hechos a las autoridades” pertinentes. Y agregó a través de Twitter que tanto el consulado como la embajada "en España se encuentran asistiendo a los integrantes de la selección peruana de fútbol”.

Diego Zúñiga (con información de El Comercio y EFE)