La amplitud de los planes de extorsión del cartel en la Riviera Maya fue el foco de una investigación publicada a finales de septiembre por México Evalúa, uno de los principales centros de pensamiento de políticas públicas de México. El informe destacaba una emboscada en la que policías estatales de Quintana Roo se hacían pasar por empleados y guardias de seguridad de un negocio para descubrir una red de extorsión.
Los funcionarios investigaron un grupo que cobraba derecho de piso, una de las 12 formas de extorsión reconocidas por las autoridades estatales. En la operación la policía detuvo una camioneta, diseñada para parecerse al transporte público, que transportaba un grupo de personas, las cuales fueron arrestadas por cargos de extorsión.
Desde personajes disfrazados hasta hoteles y restaurantes de alta gama, todo el mundo es blanco de esta extorsión generalizada. Según James Tobin, miembro del Consejo Nacional de Seguridad Pública, los precios de la extorsión van desde alrededor de 200 pesos al día para vendedores individuales hasta entre 25.000 y 100.000 pesos para empresas más grandes.
Según México Evalúa, los principales grupos responsables de la extorsión en la zona son los dos grupos criminales más poderosos del país, el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como el grupo local los Pelones. Sin embargo, también se sabe que los delincuentes comunes se hacen pasar por miembros de los carteles para extorsionar a los negocios locales.
Otras capturas relacionadas con extorsiones en Cancún y Playa del Carmen no solo ponen de relieve la prevalencia de este esquema en toda la Rivera Maya, sino también su continua expansión.
En años más recientes, la Riviera Maya no ha dejado de registrar un aumento de cobros extorsivos a los resorts, así como una variedad de otros métodos de extorsión, lo que incluyó uno de los mayores fraudes del mundo mediante cajeros automáticos.



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