El temblor tuvo su epicentro a 42 km al sur de Jumla, cerca de la frontera con Tíbet, y se situó a solo 18 kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Inicialmente las autoridades anunciaron 130 víctimas fatales.

Videos y fotografías publicados en redes sociales mostraron a la población local escarbando en medio de la noche entre los escombros de edificios destruidos en busca de supervivientes.

Las casas de barro se derrumbaron o resultaron gravemente dañadas y los supervivientes se pusieron a salvo en el exterior, donde se escuchaban las sirenas de los vehículos de emergencia.

El temblor destruyó o dañó casi 8.000 escuelas y dejó a casi un millón de niños sin clases. Se estima que las pérdidas económicas del desastre fueron de 7.000 millones de dólares.

Fuente: AFP