La foto lo dice todo. Una joven pilarense, con cartel en mano, en medio de la noche, mirando a cámara sin miedo.
"Alliana tampoco sos mi presidente, atte. una pilarense "No es un cartel de Asunción. No es de la oposición organizada. Es de Pilar. Es de su pueblo.
¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?
Que a Pedro Alliana le espera una paliza electoral desde su pueblo natal. Porque si ni siquiera en Pilar, donde nació, donde creció, donde debería ser el más querido, lo quieren, ¿qué le espera en el resto del país?
En 2018 ya ocurrió. Ya le dieron la espalda. Y ahora la historia se repite, pero peor.
SUS DESIGNACIONES LO DELATAN
Alliana y sus designaciones denotan una sola cosa: que nada va a cambiar.Los mismos nombres, los mismos acomodados, los mismos de siempre.
Los que ya estuvieron y ya fracasaron. Los que prometieron "vamos a estar mejor" y nos dejaron peor.
Porque la verdad que la gente ya siente en el bolsillo, en la calle, en la escuela, en el hospital, es esta.
Todo va a peor. Más caro todo. Más inseguridad. Más desempleo. Más hambre. Más corrupción.
Y el gobierno sigue con el mismo discurso vacío de "vamos a estar mejor", mientras la gente está cada vez peor.
PILAR HABLÓ PRIMERO
Pilar ya le dijo que no, el resto del Paraguay también le va a decir que no. Porque el pueblo no es tonto.
El pueblo ya se dio cuenta de que con Alliana y su gente no hay cambio, no hay futuro, no hay esperanza.
Solo hay más de lo mismo. Y más de lo mismo es más pobreza, más abandono y más mentira.
La pilarense del cartel no habló solo por ella. Habló por todo un pueblo que ya no le cree. Atte. una pilarense.
Atte. todo un país cansado.





