La agencia SANA informa que los restos fueron hallados en una zona rural de la provincia de Homs, a 10 kilómetros al este de aquella antigua ciudad. A esos cuerpos se les practicarán análisis de ADN para establecer en cada caso su identidad.
Asaad trabajaba en un yacimiento en ruinas cuando los combatientes del Estado Islámico llegaron a la zona en el 2015. Antes de que estos consiguieran el control del área, se procedió a ocultar varios tesoros antiguos pertenecientes al patrimonio de Palmira. El arqueólogo, que estuvo a cargo de esas antigüedades durante más de 50 años, se negó a revelarle su ubicación a los yihadistas, por lo que fue decapitado públicamente y colgado presuntamente en una columna en la plaza principal de esa ciudad, informan medios locales.



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