La iniciativa fue dada a conocer durante la octava jornada de la Liga rumana, cuando se enfrentaban el FCSB y el Dinamo de Bucarest. Al momento del ingreso de los equipos al campo de juego los futbolistas estaban acompañados de los caninos, aprovechando que el fútbol es foco de atención para incrementar el alcance del mensaje.

Estos animales provenían de la perrera municipal y llevaban un pañuelo con su nombre escrito en ellos, esto para dar facilidad a los espectadores si están interesados en adoptarlos. Los perros se encuentran vacunados, esterilizados y listos para ser acogidos por personas responsables.

Cada semana se dará oportunidad para que cada albergue de canes pueda mostrar a sus perritos.