“Esto dejó de ser un trabajo normal, es una tortura, trabajar hoy en día en la profesión es realmente un kamikaze. Pareciera ser que uno tuviera la necesidad de gritar pero gritamos y nos responden con estupideces”, afirmó.

“Existe un lucro cesante o un daño emergente, los escribanos estamos en el medio porque somos la cara visible ante el residente que nos solicita un acto de disposición. El Registro, Catastro o la Municipalidad son instituciones públicas que nos deben proveer un servicio efectivo, ágil, serio y responsable”, aseveró.

“El Registro Público tiene las puertas cerradas para no otorgarnos un servicio elemental, cerraron para disfrazar la desorganización total, la falta de previsión, falta de gerenciamiento de quien esta como titular de esta institución. Estamos atravesando la peor crisis del país en cuanto a inversión y seguridad jurídica”, manifestó.

Sobre la directora de la institución: “Le hicieron una audiencia en el Senado y todo fue excusas tras excusas. Hoy son más de diez acumulando documentos para ingresar con plazos suspensivos. Esta por estallar esta institución”, enfatizó.