Como ya sucedió en febrero al eliminar su obligatoriedad en exteriores, el argumento del Ejecutivo es que sigue mejorando la situación frente a la covid-19 en el país, con la mayoría de la población vacunada.

Sin embargo, la mascarilla seguirá siendo obligatoria en centros sanitarios, residencias de mayores y el transporte público, y además se mantiene la recomendación de seguir usándola para casos como aglomeraciones o para personas más vulnerables ante el virus.

“Avanzamos en la vuelta a la normalidad previa a la pandemia. El éxito de la campaña de vacunación nos permite iniciar ahora una nueva etapa en la lucha contra el COVID-19″, destacó en Twitter el presidente del Gobierno español.

Vía: Infobae