La vivienda, de madera con techo de eternit, es propiedad de Robert Adrian Balbuena Ramírez, quien salió con su concubina, mientras que se quedaron en la residencia sus cuatros hijos, de 8, 9,10 y 11 años, respectivamente.

Los menores prendieron un espiral cerca del sofá, lo cual inició el fuego y se propagó rápidamente, reduciendo a cenizas pertenencias personales, mobiliarios y electrodomésticos de los ocupantes. En tanto, los chicos salieron ilesos, ya que fueron auxiliados por vecinos del lugar.

Se dio participación a personal del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Hernandarias, para controlar las llamas.