Durante un recorrido que realizó el jueves pasado, el titular de la empresa estatal constató que, en Asunción, decenas de registros de alcantarillado están sin tapas, producto del hurto por parte de rateros o los llamados “chespis”, que venden las tapas por precios irrisorios.
El presidente señaló la posibilidad de realizar una compra limitada de tapas de material de plástico reciclado, capaz de soportar hasta 36.000 kilos de carga, dentro del plan piloto. Estas tapas se caracterizan por su durabilidad, resistencia, amigables con el medioambiente y con un costo considerablemente inferior al de las tapas de hierro.
“Cambiando las históricas tapas de hierro del alcantarillado por estas de plástico reciclado, nos podemos ahorrar un montón para invertir en un mejor servicio, y de paso, prevenimos los robos y ayudamos al medio ambiente”, expresó Bernal en un audiovisual difundido en redes sociales.



COMENTARIOS