La providencia fue dictada luego de que quedara firme la decisión que anuló el primer juicio, y el Tribunal de Sentencia estará integrado por Dina Marchuk, como presidenta, y Federico Rojas y María Luz Martínez, como miembros titulares.

La acusación es sostenida por el fiscal Luis Piñánez, quien atribuye a Sánchez Garcete la comisión de los hechos punibles de lavado de activos y asociación criminal, ambos en calidad de autor.

La realización de un nuevo juicio se da luego de que la Sala Penal declarará inadmisible el recurso extraordinario de casación promovido por la defensa de Sánchez Garcete. Con esa decisión quedó firme el Acuerdo y Sentencia N.º 73, dictado por el Tribunal de Apelación en lo Penal Segunda Sala de la Capital, que había anulado íntegramente la sentencia absolutoria y ordenado el reenvío de la causa a otro Tribunal de Sentencia.

La Sala Penal, integrada por los ministros Manuel Ramírez Candia, María Carolina Llanes y Luis María Benítez Riera, concluyó que la resolución impugnada no ponía fin al proceso, ya que el reenvío implica la continuación del trámite mediante la celebración de un nuevo juicio oral, razón por la cual el recurso de casación resultaba inadmisible.

El primer juicio

En diciembre de 2024, el Tribunal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado N.º 1, integrado por Inés Galarza, Pablino Barreto y Juan Dávalos, concluyó que durante el juicio se acreditó que Denilso Sánchez Garcete realizó inversiones y adquisiciones con dinero de origen ilícito, entre ellas la compra de acciones de la firma Lilian Mercedes S.A., la constitución de la empresa Norte Porã S.A., con un capital de G. 4.500 millones, y la adquisición de dos vehículos.

No obstante, el Colegiado entendió que los hechos investigados ocurrieron entre 2011 y 2012 y que la acción penal se encontraba prescripta, por lo que resolvió el sobreseimiento definitivo del acusado y el levantamiento de las medidas cautelares personales que pesaban en su contra.

Pese al sobreseimiento, el Tribunal dispuso el comiso de los bienes que consideró vinculados al dinero proveniente del narcotráfico, al sostener que esa medida patrimonial no quedaba impedida por la prescripción de la acción penal.

Según la acusación del Ministerio Público, Denilso Sánchez Garcete habría ocultado e incorporado al sistema financiero bienes provenientes del narcotráfico desarrollado por su hermano, Carlos Rubén «Chicharõ» Sánchez, mediante inversiones en empresas, adquisición de inmuebles, vehículos y otras operaciones destinadas a dar apariencia de legalidad a esos recursos.

La Fiscalía también sostuvo que parte del esquema de lavado se ejecutó mediante operaciones en casas de cambio; sin embargo, durante el primer juicio el Tribunal concluyó que ese extremo no fue suficientemente acreditado.