Estamos creciendo en una sociedad, en la que matar a jóvenes estudiantes universitarios, fiscales que luchan contra el narcotráfico, y ahora al mejor intendente del Paraguay; se está normalizando.

Una sociedad en la que el crimen de los que luchan, sueñan y trabajan, se están asesinando.

No es el país que queremos.

Quiero estudiar, formarme y aportar al crecimiento de mi país con los conocimientos que adquiera.

El país que queremos es aquel en el que las buenas acciones son valoradas y que, por ningún motivo, representan una sentencia de muerte.

El dolor que nos toca vivir, no puede continuar, la inseguridad no debe seguir.

No queremos un país que permita la muerte de los justos y siga premiando con impunidad a los criminales.

Ya no quiero llorar la muerte de personas inocentes, ya no quiero tener que exigir justicia.

Solamente quiero vivir en un país en el que los patriotas sobrevivan y los criminales sean desterrados. /ANALIA MONSERRAT/