Entre los principales líderes se encuentra Ricardo Estigarribia, el que tiene el proyecto más claro, poder político y está a poco de controlar la estructura de su partido, el PLRA. Su plan, en primer lugar, consiste en destronar a Hugo Fleitas en octubre, luego de conseguir desdoblar las elecciones en una convención y ubicar a Alcides Riveros. El gobernador de Central apunta a ser el articulador de la oposición desde la reconfiguración liberal.

En este propósito, Estigarribia quiere sumar a todos, incluyendo a Paraguayo Cubas, factor de discordia entre las diferentes agrupaciones. Varios referentes están en contra de que el líder de Cruzada Nacional integre un frente opositor para el 2028. El senador Rafael Filizzola adelantó que no compartiría espacio con Payo, a quien calificó de ser un elemento del cartismo para dividir, como ocurrió con la Concertación el año pasado.

Payo Cubas.

Payo Cubas.

Para Estigarribia es evidente que Cubas es conflictivo, pero mantiene la postura de escuchar y conversar en el proceso mientras evalúa el comportamiento de cada partido. El gobernador lidera el Nuevo Liberalismo donde comparte con liberales que fueron tanto del llanismo como del efrainismo, hoy el más fuerte movimiento del PLRA.

Celeste Amarilla integra este espacio y ya se definió a favor de excluir a Payo, aunque respeta la orientación del gobernador, que ya acaricia los cambios y la tendencia que buscará imprimir a los liberales en los próximos años. En esa línea también se encuentra Kattya González, que insiste en que los "inescrupulosos deben estar fuera".

Celeste Amarilla integra este espacio y ya se definió a favor de excluir a Payo, aunque respeta la orientación del gobernador, que ya acaricia los cambios y la tendencia que buscará imprimir a los liberales en los próximos años

Pero dejar a Payo de lado no es fácil. Es cabeza de la tercera fuerza y obtuvo más de 700.000 votos como candidato a presidente en las últimas generales. La oposición viene alertando sobre su supuesto autoritarismo en el manejo político. Cubas no sabría articular con un anticartismo atomizado, si bien más que dispuesta -al menos en el discurso- a llegar a la unidad, y sus cuestionamientos a la democracia tampoco ayudan, aunque reconocen que no pueden arriesgarse a perder su electorado.

Raúl Benítez y Kattya González. 

Raúl Benítez y Kattya González. Congreso

De esta manera, Soledad Núñez, que comenzó también a cerrar alianzas, incluso apuntando a la intendencia de Asunción, se cuida de no dejar fuera a Payo, aunque señale que los límites son los proyectos contrarios a la democracia. La excandidata a vice de Efraín Alegre estuvo en la primera reunión con el líder de Cruzada y otros varios opositores, como Fleitas quien, paradójicamente, empuja una frente que contenga a Payo.

Las fuerzas se dividen en torno a si incluir o no a Cubas, que sigue sin reconocer la presidencia de Santiago Peña y denuncia el fraude electoral. Por su parte, el diputado Raúl Benítez, el senador Ignacio Iramain y la exsenadora Kattya González se apartan del Encuentro Nacional. La cúpula del partido no les dio su apoyo. Los tres mantuvieron varios conflictos en la agrupación y decidieron renunciar, pero todavía no es oficial.

Al margen y casi sin estructura gira Eduardo Nakayama, quien renunció del PLRA para formar su propio partido porque quiere ser candidato a presidente, pero hasta el momento no logró despegar. En los últimos días fue Payo quien apostó por su figura como un potencial líder entre los liberales

Al margen y casi sin estructura gira Eduardo Nakayama, quien renunció del PLRA para formar su propio partido porque quiere ser candidato a presidente, pero hasta el momento no logró despegar. En los últimos días fue Payo quien apostó por su figura como un potencial líder entre los liberales.

Celeste Amarilla, Yolanda Paredes y Eduardo Nakayama.

Celeste Amarilla, Yolanda Paredes y Eduardo Nakayama.

El otro referente en expectativa es Miguel Prieto. El intendente de Ciudad del Este aspira a una candidatura para suceder a Peña y tiene apoyo de la mayoría opositora, aunque su gran reto es superar a la avalancha colorada que intenta sacarle el poder de la capital altoparanaense. El joven político debe confrontar con el cartismo, el clan Zacarías y con el peso de las causas penales que le fueron abiertas.

En otro orden, se encuentra el factor Mario Abdo Benítez, quien retornó a la militancia para reagrupar a la disidencia colorada y aseguró que quiere además unir a la oposición en un frente anticartista. La idea no disgustó a referentes opositores de distintos partidos. Para el gobierno y la ANR sería un escenario completamente distinto al actual.