El expolicía fue hallado culpable de la comisión de hechos punibles de abuso sexual en niños, del que resultó victima su hijastra de 12 años, que era coaccionada y amenazada por el entonces agente para saciar sus bajos instintos. Así lo consideró el tribunal de sentencia que por unanimidad dictó su sentencia al cabo del contradictorio público en la causa que fue abierta en el año 2015, por la fiscal Olga Melgarejo. González Marecos chicaneó su causa desde sus inicios, interponiendo recursos ante resoluciones de la Fiscalía y del juez penal de garantías que entendían en su proceso.

Ya en el desarrollo del juicio oral y público, durante sus alegatos finales, el fiscal Adolfo Santander requirió la pena de 12 años, mientras la querella adhesiva, representada por los abogados Nilda Benítez Peña (fallecida) y Ariel Acosta Vera, pidieron 15 años de cárcel para el encausado que fue considerado culpable de los hechos.

NOTIFICACIÓN

La vuelta a prisión depende de una notificación que se haría en el curso de la presente jornada por el juez penal de ejecución, donde ya se dictó el auto interlocutorio número 754, que en su punto fundamental emplaza a José María González Marecos para que, en el perentorio plazo de cinco días, se ponga a disposición del juzgado de ejecución para la realización de los trámites necesarios en la causa, bajo apercibimiento de ley. El juez penal de ejecución Aldo Moreir tiene a su cargo el diligenciamiento de la última disposición.

EMBLEMÁTICO

El caso motivó el surgimiento de diferentes organizaciones sociales, en su mayoría integradas por abogadas, madres solteras y miembros de la comunidad civil que se dispusieron a reclamar el cumplimiento de las leyes protectoras de niños/as y adolescentes. También le costó el cargo al entonces presidente de la Sexta Circunscripción judicial, el camarista Isidro González Sánchez, su colega Aniceto Amarilla, destituidos por la Corte Suprema de Justicia, y Miryam Meza de López, apercibida en la misma causa.

Lo concreto es que, luego de 8 años de proceso y a 5 años de su sentencia, el expolicía, que gozaba de arresto domiciliario, volverá a prisión hasta cumplir su condena de 10 años.