La legisladora sostuvo que la decisión de dejar de percibir dichas bonificaciones es un paso, pero insuficiente frente a la magnitud del monto acumulado. Según detalló, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, Núñez percibió G. 253.211.400 adicionales, producto de un plus mensual cercano a G. 21 millones que elevó su ingreso total a más de G. 63 millones mensuales.
Amarilla enmarcó su planteamiento dentro del discurso oficial de "economía de guerra", impulsado desde el Ministerio de Economía, señalando que el ajuste no puede recaer únicamente en la ciudadanía mientras se mantienen gastos considerados innecesarios dentro del propio Congreso. En ese sentido, insistió en que la devolución de estos recursos sería una señal concreta hacia la sociedad.
Durante su intervención, la senadora cuestionó el uso de fondos públicos en beneficios que no impactan directamente en la calidad de vida de la población. Sostuvo que el debate no pasa por recortes generalizados, sino por eliminar gastos superfluos y redirigir esos recursos hacia áreas prioritarias.
Asimismo, apuntó a que este tipo de prácticas contribuyen al deterioro de la imagen del Poder Legislativo, que viene acumulando cuestionamientos por privilegios y decisiones alejadas de las necesidades ciudadanas. En ese contexto, reconoció que existe una presión creciente de la sociedad que obliga a los propios legisladores a retroceder en algunas medidas.
La senadora también hizo referencia a la contradicción entre la disponibilidad de recursos para bonificaciones y la falta de presupuesto para necesidades concretas del sistema público. Señaló que mientras se discuten montos millonarios en beneficios para autoridades, existen carencias en áreas sensibles que afectan directamente a la población.
El caso se suma a una serie de controversias recientes dentro del Congreso, donde diariamente surgen cuestionamientos tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, profundizando el malestar ciudadano y alimentando la percepción de un sistema político que mantiene privilegios mientras exige sacrificios al resto de la sociedad.
El Nacional



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