Los manifestantes llegaron con pancartas y pidieron a gritos la libertad de Chilavert quien se encuentra actualmente guardando reclusión en el penal de emboscada.

También exigieron a la juez Hilda Vallejos que se aparte del caso y amenazan con escracharla porque consideran que tiene un interés particular detrás del proceso.

Los defensores del comunicador consideran que es inocente, porque según mencionaron no existen pruebas en su contra y que todo se trata de un complot orquestado por el clan Urbieta.