Pero más que nada, se necesita una depuración de los cuadros policiales, pues el hecho ocurrido en San Bernardino, permitió visibilizar que existen filtraciones.
“Quiero ser optimista que vamos a comenzar un proceso de transformación de la fuerzas pública y que necesariamente, transitaremos hacia una institucionalidad más afianzada“, indicó.
Martens consideró que para el Estado no solo está presente en el norte, sino también el este, noreste y el sur. Además, condicionan la vida y la rutina de pobladores y operadores del sistema de justicia. “La gobernanza criminal se instaló y tiene su estructura en todo el país“, resaltó.



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