El hombre trabajaba como encargado de explosivos autorizados en la cantera Petters SA, de donde, según la investigación fiscal, habrían salido los explosivos utilizados en la explosión del edificio bancario ocurrida el 30 de octubre.
El atraco, perpetrado por un grupo tipo comando fuertemente armado, paralizó la ciudad de Katueté y dejó daños millonarios en la infraestructura del banco. Las autoridades estiman que en la bóveda había unos 916.000 dólares, de los cuales solo 478.000 fueron recuperados entre los escombros. El monto faltante, aproximadamente 438.000 dólares, es el principal foco de la investigación que llevan adelante los fiscales Cleider Velázquez López y Óscar Paredes López.
La Dirección de Material Bélico (Digemabel) confirmó que los explosivos utilizados correspondían a insumos de la cantera Petters SA. Esto derivó en órdenes de captura contra Pintos Venialgo y contra el dueño de la empresa, Deivid Petter de Souza, quien continúa prófugo. Incluso existía la sospecha de que Pintos pudo haber acompañado al grupo criminal hasta Katueté para preparar la carga explosiva.
El detenido será trasladado a la ciudad de Katueté para prestar declaración ante los fiscales y participar de diligencias técnicas clave. Las pericias balísticas ya determinaron que en el asalto se usaron las mismas vainas de fusil y pistola encontradas en un ataque previo ocurrido el 10 de septiembre contra un convoy de transportadoras en Caaguazú, lo que refuerza la hipótesis de una estructura criminal más amplia y con operaciones en distintos departamentos. La Fiscalía espera avanzar en nuevas imputaciones a partir de la declaración del explosivista.



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