Las notas del evento del director de carrera de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Michael Masi, confirman la variación de esa normativa.

La FIA pretende así garantizar que los conductores no establecerán tiempos de vuelta significativos cuando ondea una doble bandera amarilla.

Previamente, los comisarios debían juzgar si los conductores habían disminuido la velocidad lo suficiente o si habían obtenido una ventaja en esas circunstancias de pista.

En el GP de Turquía, el español Fernando Alonso (Alpine) fue investigado precisamente por su tiempo con una doble bandera amarilla en pista en la Q1, pero los comisarios consideraron que no era punible por cuanto era la primera vuelta de Alonso, había reducido la velocidad y su tiempo fue mejorado significativamente en los siguientes giros.