Nacido el 25 de octubre de 1944, Velocindo también trabajó como locutor de radio y árbitro de fútbol en la frontera de Ponta Porã con Pedro Juan Caballero. Su labor como maestro de ceremonias, especialmente en los tradicionales desfiles del 7 de septiembre en la Avenida Brasil, le valió el reconocimiento y varios homenajes del Ayuntamiento, el Ayuntamiento y el 11º Regimiento de Caballería Mecanizada "Regimiento Marechal Dutra".

Se incorporó al Ayuntamiento como servidor efectivo el 23 de enero de 1989, donde permaneció hasta su jubilación el 1 de febrero de 2018. Durante este período, se ganó el respeto y la admiración de colegas, autoridades y la población de Ponta Porã.

"Cuando un ser querido de nuestra comunidad se va a la vida eterna, siempre es un momento de gran tristeza. Velocindo fue un gran hombre y dejó su legado. Que Dios consuele a familiares y amigos en este momento difícil", dijo el alcalde interino, Patrick Derzi.

Velocindo había enfrentado problemas de salud en los últimos años. Su muerte marca el final de una era en la historia ceremonial de Ponta Porã, pero su legado permanecerá vivo en la memoria de la ciudad y de todos los que lo conocieron.