Nos dejó una gloria del deporte nacional.

El gran Adolfo Riquelme, quien en vida llevó el estandarte del fútbol paraguayo por España, Perú y Colombia ya brilla en el firmamento.

UN POCO DE HISTORIA

El seleccionador Manuel Fleitas Solich alineó a Riquelme en el arco aquella memorable noche del miércoles santo de 1 de abril de 1953. El resto del equipo que midió a Brasil estuvo compuesto por Melanio Olmedo, Heriberto Herrera y Manuel Gavilán; Victoriano Leguizamón e Ireneo Hermosilla; Ángel Berni, Atilio López (Silvio Parodi), Rubén Fernández, Juan Ángel Romero (Luis Lacasa) y Antonio Gómez (Domingo Martínez).

La Albirroja fue un aluvión en los primeros 45 minutos. Atilio López abrió el marcador a los 14’, enseguida a los 17 Manuel Gavilán envió un taponazo de casi 40 metros para marcar el segundo albirrojo y cerró aquel inolvidable primer tiempo, el gol de Rubén Fernández, a los 41 minutos. Quien lo iba a creer, 3-0 a Brasil al término de la primera etapa. Pero la reacción no se hizo esperar y sobre los 20 minutos de la complementaria, el rival ya había descontado con dos anotaciones de Baltazar.

Lo que quedó del partido fueron los 25 minutos finales más largos y dramáticos que pudo haber afrontado la Albirroja en su historial. A pesar de los incontables ataques del rival, el 3 a 2 no se modificó hasta el final del encuentro y de esa manera, en aquella semana Santa del 53, Paraguay conseguía el primer título de campeón Sudamericano en su historia.