El caso tomó estado público tras la publicación de Gabriela Oviedo, hija del fallecido, quien a través de sus redes sociales pedía que por favor el Ministerio de Salud gestione la provisión del antídoto para salvar la vida de su padre.
Oviedo Garay estaba internado en el sanatorio Migone por complicaciones en varios órganos producida por el veneno del arácnido.
Ningún hospital público ni sanatorio privado de todo el territorio nacional cuenta con el medicamento para asistir a personas afectadas por esta especie de arañas, por lo que la única manera de acceder al antídoto era trayéndolo desde Argentina; esto requería que las autoridades sanitarias de nuestro país realicen las gestiones pertinentes para la provisión y el Ministerio de Salud del vecino país debía dar su visto bueno.
Según algunos datos trascendidos, hay solo un hospital en Buenos Aires que cuenta con el remedio para la picadura, pero solo para los pacientes que son asistidos en ese lugar por lo que era más que necesaria la intermediación del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS).



COMENTARIOS