El padre Oscar Martín, sacerdote jesuita y amigo del padre Francisco de Paula Oliva, destacó los valores del mismo, quien esta tarde dejó de existir a los 93 años, tras una larga enfermedad.
“Tuvo una vida hermosamente vivida“, destacó Martín, añadiendo que nunca dejó de lado su compromiso con los jóvenes y los más pobres.
Su trabajo fue muy reconocido sobre todo en la zona de los bañados, al igual que por las causas de los campesinos e indígenas, según recordó. Luchar por los derechos de esos sectores fue la constante de su presencia aquí en Paraguay, comentó en otro momento el sacerdote jesuita.



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