Una figura emblemática de esta ciudad es sin lugar a dudas Zenón Valdez quien desde muy temprana edad se dedicó al oficio de canillita y en los últimos tiempos como vendedor de bingos, como así también animando fiestas infantiles con su personaje el “Payaso Pinocho” y en su rol de cantante de música folklórica entre la que sobresale la música “Ay Chiquita”, la que más lo identifica.

Zenón Valdez, una persona de alma tan noble que orilla la inocencia y donde no anida en lo más mínimo la maldad, en otros tiempos no muy lejanos, como buen ciclista que era, realizaba en las plazas de la ciudad maratones de resistencia en bicicleta a fin de recaudar regalos para niños de escasos recursos, ya sea en vísperas de Navidad o de Reyes.

Dejando de lado sus propias necesidades, antepuso siempre la necesidad de los otros por lo que se ganó el cariño, la admiración y el respeto de la gente, como así también la de sus patrones de turno gracias a honestidad y empeño en el trabajo.