Cerca del mediodía se recibió una llamada que alertó a un funcionario del juzgado de Garantías de la presencia de una bomba en el sitio. Rápidamente se ordenó evacuar el edificio donde también funcionan otros juzgados y se dio participación a los agentes policiales.

Los explosivistas de la policía llegaron al lugar, con ayuda de perros antibombas, examinaron todas las dependencias sin encontrar el artefacto explosivo. Luego los funcionarios volvieron a sus puestos de trabajo.

No se sabe todavía si el incidente se trató de una broma de mal gusto o fue una maniobra para impedir que se siga trabajando y favorecer a dilatar la marcha de algún proceso.

Ahora se está tratando de rastrear de dónde provino la llamada y buscar al o a los responsables del hecho.