Según el reporte policial, falsos agentes policiales interceptaron a los repartidores y se alzaron con al menos G. 46 millones. Los delincuentes se movilizaban en un automóvil Toyota IST, color gris, y vestían uniformes similares a los de la Policía Nacional.

Una parte del dinero, aproximadamente G. 17 millones, no fue sustraída aparentemente por encontrarse en otro compartimiento del vehículo.

Las víctimas relataron que regresaban de una entrega de mercaderías realizada en Juan E. O’Leary, cuando fueron abordadas por los denominados “piratas del asfalto” en el km 28 de Minga Guazú. Posteriormente, fueron trasladadas hasta el km 26 Monday, a unos 2.000 metros, donde fueron maniatas y abandonadas en las inmediaciones.