La camioneta afectada es de la marca Volkswagen Amarok, color plateado, con chapa CBG 975, propiedad del suboficial inspector Derlis Arce, personal de planta de la subocomisaría 32ª, quien se percató del hecho y encontró los daños en la carpa marítima de la carrocería y la puerta lado izquierdo de su rodado. Indicó que por fortuna el fuego no se propagó.

Los sospechosos del criminal ataque están identificados como Antonio Segovia y Armando Segovia Vera, padre y hermano de un adolescente de 16 años, aprehendido el sábado último con tocos de marihuana, frente mismo a la sede policial.

Los autores lanzaron las bombas de fabricación casera sobre el techo de la base policial y estas cayeron sobre la camioneta y el pasto. Los agentes policiales escucharon las explosiones y salieron a verificar, encontrando que la camioneta como el césped comenzaban a incendiarse. Procedieron a apagar las llamas antes de que se propague por la sede policial. Asimismo, vieron a los autores retirarse del sitio.

COMANDANCIA

El caso ya está siendo investigado por la Comandancia de la Policía, pues llamativamente los uniformados no pidieron refuerzos ante el grave ataque y la posterior amenaza de muerte de los presuntos narcotraficantes que osadamente arremetieron contra la institución policial.

AMENAZA DE MUERTE

No contentos con lo que cometieron, padre e hijo volvieron a la dependencia policial junto con unas cuatro personas en aparente estado de ebriedad y amenazaron de muerte a los agentes policiales. El personal se encontró rebasado, y por temor y ante las fuertes amenazas no se animaron a detenerlos, luego de la coacción se retiraron del lugar como si nada. El hecho fue comunicado al fiscal Demetrio Bareiro para la investigación. Cabe mencionar que toda la familia estaría involucrada en el narcotráfico.

DETENIDO

Agentes de esta comisaría aprehendieron a A.S.V. (16), el sábado, a las 12:20 aproximadamente en la vía pública, quien circulaba a bordo de una motocicleta de la marca Kenton, modelo C110 DLX, negro, con chapa 323 BZD. De su poder se incautaron tocos de marihuana, 2,52 gramos en total. El menor quedó a disposición del fiscal de la unidad especializada en la lucha contra el narcotráfico, Elvio Aguilera. En represalia a la detención, sus familiares atacaron la sede policial.