Luego de que varias veces y en diferentes ocasiones hombres armados dispararan contra el frente de su casa a finales de noviembre, un grupo de familias de la ciudad de Rosario decidió pintar mensajes en las paredes externas del lugar, señalando que no son expendedores de droga y que dentro de la vivienda habitan niños.
Frases como “hay chicos [niños] amigos”, “no vendo nada” o “dueños nuevos”, se ven en la publicación del medio El Litoral, quien tuvo contacto con las familias. De acuerdo con un miembro de la casa, el lugar era un búnker de venta de drogas y su anterior dueño tuvo que irse.
“Acá somos una familia de bien que no queremos vender droga, solo un techo para nuestros hijos”, dijo una de las víctimas del ataque al medio.
La ciudad ha tenido un pico de violencia. El 29 de noviembre se registraron 5 asesinatos en menos de 8 horas y, de acuerdo con la Dirección de Política Criminal de la Secretaría de Política Criminal y de Derechos Humanos citada por El Litoral, en noviembre Rosario cerró con 25 asesinatos. El mes más violento en la ciudad en los últimos 8 años.



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