La medida también alcanzó a los dirigentes Pablo Toviggino, Diego Lucero y Javier Faroni. La investigación busca esclarecer el manejo de contratos de patrocinio, partidos amistosos y derechos de televisión administrados a través de la firma Tourprodenter LLC, empresa que actuó como representante comercial de la AFA en Estados Unidos.

Los fiscales federales analizan movimientos financieros que superarían los 300 millones de dólares y que habrían sido canalizados mediante cuentas bancarias abiertas en distintas entidades estadounidenses. La pesquisa intenta determinar si existieron maniobras que pudieran constituir delitos bajo la jurisdicción de ese país.

Además de la incautación de los dispositivos electrónicos, Tapia fue citado a comparecer ante la Corte del Distrito Sur de Florida para aportar información relacionada con la investigación que lleva adelante el Departamento de Justicia junto con el FBI.

La AFA rechazó la versión a través de un comunicado firmado por su abogado, Gregorio Dalbón, quien aseguró que nunca existió el procedimiento difundido por los medios y calificó de falsa la información sobre la supuesta retención de Tapia y de los demás dirigentes.