Bin Hussein alegó que la FIFA le comunicó verbalmente durante el Mundial que respaldar a Infantino "sería de gran ayuda para nuestra federación", tras meses en los que el organismo se había negado a prestar asistencia en diversos asuntos.

"En Jordania nos enorgullecemos de defender los valores éticos. No le apoyamos antes y, desde luego, tampoco lo haremos ahora", escribió Bin Hussein en X. "Pero toda esta situación equivale a un chantaje y nos negamos a ceder ante ello".

Estos comentarios se dan mientras Infantino se enfrenta a una creciente oposición dentro del fútbol, después de que el presidente de la FIFA se viera obligado a abandonar una controvertida propuesta para vender una participación en la Copa del Mundo.

Las confederaciones y las federaciones nacionales rechazaron la idea tras el plazo límite inamovible del 19 de septiembre impuesto por el dirigente suizo.

La FIFA había argumentado que la venta de una participación minoritaria en sus operaciones comerciales recaudaría miles de millones de dólares para financiar el desarrollo deportivo a nivel mundial.

El presidente de la federación jordana expuso una serie de quejas a las que se enfrenta su asociación como pequeña nación con un "presupuesto mínimo".

Entre ellas figuran los "precios exorbitantes de las entradas" que deben pagar los aficionados, y los premios pendientes por la participación de los jugadores en la Copa Árabe de 2025, un torneo organizado por la FIFA.

Jordania se clasificó para el Mundial por primera vez, pero quedó eliminada en la fase de grupos.

La federación también lleva esperando desde diciembre el premio en metálico por haber llegado a la final de la Copa Árabe en Qatar.

"El dinero que nuestra selección debería recibir por haber llegado a la final aún no se ha abonado, mientras que, al mismo tiempo, la FIFA se jacta de los miles de millones que tiene en reserva", añadió Bin Hussein.