En menos de siete minutos, ya los dos arqueros habían volado para evitar goles. Édouard Mendy, el del Chelsea, evitó uno en contra, y Caoimhin Kelleher, el jovencito del Liverpool, le robó un mano a mano a Pulisic. Un aviso de todo lo que vendría…

Después de eso, el show de goles. Chalobah erró al rechazar y Mané no perdonó, gambeteando al arquero y clavando el 1-0. Y al ratito, Alexander-Arnold encontró a Salah, quien marcó un lindo tanto: dejó pagando a Marcos Alonso con un amague y definió al primer palo. Liverpool ganaba 2-0 a los 26’ y saboreaba la victoria.

Ahí fue cuando el Chelsea reaccionó. Y fue con todo. Kovacic clavó un tremendo golazo, agarrándola de aire tras un córner y clavándola con palo y adentro. Y, antes del entretiempo, Pulisic tuvo revancha y definió con clase para el 2-2 a los 46’. Cuatro goles, emociones y suspenso. Todavía quedaba un tiempo.

En el ST no hubo goles y fue por culpa de los dos arqueros. Mendy amargó a Diogo Jota, Salah y Mané con tremendas voladas. Kelleher no quiso ser menos y sacó un bombazo de Pulisic y otro de Mount. Por ellos dos, fue empate. Aunque también hubo un vencedor: el Manchester City, que se sigue cortando en la cima.

Los de Pep Guardiola tienen 53 puntos tras su victoria sobre el Arsenal, mientras que el Chelsea quedó segundo, con 43, y el Liverpool completa el podio, con 42.

Fuente: ole.com.ar.