La causa, identificada como “Faustino Ramírez y otros s/ supuesto hecho punible de homicidio culposo y otros”, se encuentra a cargo del Ministerio Público y en esta etapa los fiscales solicitaron la colaboración del equipo técnico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) para extraer sondas del inmueble colapsado y someterlas a análisis de laboratorio.

Los trabajos se desarrollaron en el lugar del siniestro durante la mañana, con el objetivo de determinar si existieron defectos de los materiales, fallas en la construcción o irregularidades que contribuyeron al colapso. Los peritos informaron que las labores de extracción y ensayo se extenderán hasta la próxima semana para completar la fase de toma de muestras.

De acuerdo con antecedentes del caso, el edificio habría sido habilitado para un número menor de pisos, cinco para ser más exactos, pero al momento del derrumbe ya contaba con ocho plantas, según declaraciones de un concejal local. Esta posible “sobreconstrucción” y la falta de control municipal figuran como líneas de investigación clave.

El caso ha generado controversia debido a que dos mujeres fallecieron atrapadas entre los escombros, mientras los familiares y vecinos exigen justicia y explicaciones.

La extracción de sondas implica, por ejemplo, levantar muestras de hormigón, estructuras metálicas y otros elementos clave para evaluar resistencia, integridad y cumplimiento de normas de construcción. Un informe técnico podría servir de base para imputaciones formales, responsabilidades administrativas o incluso penales contra los responsables del proyecto, la empresa constructora o autoridades que dieron luz verde a la obra.

Los fiscales del equipo de Itapúa insisten en que este procedimiento no es meramente simbólico: “La verdad está en los materiales”, dijeron los agentes del Ministerio Público, lo que pone de relieve que sin la evidencia técnica la causa podría quedar estancada. Ya hay indicios que apuntan a licencias municipales deficientes, obra ejecutada más allá del permiso y falta de supervisión. Las pericias estructurales son vistas como un paso esencial para que los responsables rindan cuentas.