Varias personas que explotan de manera clandestina máquinas tragamonedas en la zona de Ciudad del Este, que habían sido censadas y notificadas por la empresa iCrop a ponerse en regla, finalmente, fueron imputadas por el Ministerio Público, al violar la ley 1016/97 sobre explotación clandestina de juegos de azar. El escrito fue presentado por la agente fiscal Carolina Rosa Gadea, de la unidad 5, quien pidió tres meses para llevar adelante la investigación.
Los imputados son Bernardo Ocampo Domínguez, dueño de Luana Market, situado sobre la avenida San José; Francisco Josué Servín Soto, propietario de Kikito Bebidas, ubicado sobre Avda. Perú, barrio Don Bosco; José Maximino Aguilar Franco, responsable de Arce Bebidas, del barrio Ciudad Nueva, km 7; Carlos Alberto Careaga Peralta, dueño de un local sin nombre en el km 9 Acaray; Lorenzo Taboada Sánchez, dueño de Tu casa de bebidas del km 7 barrio Ciudad Nueva; el chino naturalizado paraguayo Hsin Yung Lai, cuyo local está situado en el edificio Global Center, microcentro de CDE, y Pedro César Pérez Peña, dueño de la despensa Rilcci, del barrio Don Bosco. Los mencionados ya fueron notificados de la imputación y se exponen a una pena privativa de libertad de hasta cinco años.
ÚNICA FACULTADA
Actualmente la empresa iCrop S.A. es la única facultada y habilitada vía contrato por la Conajzar, conforme a la ley 1016/97, resolución 34, para realizar el censo y catastro de las máquinas tragamonedas. Luego del catastro, los propietarios de los equipos deben efectuar el pago de un canon para regularizar la actividad.
La imputación se da luego de los trabajos de verificación que se realizan en el marco de la regularización y reordenamiento de las máquinas tragamonedas; las mismas que operan en la clandestinidad incurren en la ilegalidad, porque todos los locales donde la actividad del juego de azar sea secundaria requiere una habilitación, que es totalmente independiente a la que ofrece el municipio.
Los interesados en explotar las máquinas tragamonedas deben acercarse al local de la empresa iCrop, situado en Hernandarias, km 3,5 de la exsupercarretera, para regularizar su situación.



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