El hombre, a través de un usuario en redes sociales, habría realizado comentarios que expresaban “autoatentado”, dirigidos contra el denunciante y su equipo de trabajo. La imputación menciona que Benítez fue blanco de una campaña de amenazas, persecución, mensajes de odio e invasión a su vida privada, desarrollada desde cuentas anónimas o falsas.

Además, desde el perfil del imputado se emitieron comentarios y mensajes efímeros durante las transmisiones en vivo del perfil de El Observador, considerando que dichos contenidos tienen un alcance masivo en la sociedad. En el requerimiento se agregaron capturas de pantalla y los mensajes emitidos desde el citado perfil.